Lince

Cómo vigilar una segunda residencia en la distancia

La casa de la playa, el apartamento de la sierra o la casa del pueblo tienen algo en común: pasan vacías la mayor parte del año. Y una vivienda que está sola meses enteros es difícil de controlar… salvo que la lleves en el bolsillo. Te contamos cómo.

En resumen: el gran reto de una segunda vivienda es que nadie está pendiente de ella. Con una cámara WiFi conectada al móvil puedes ver la casa vacía en directo cuando quieras y recibir un aviso al instante si algo se mueve dentro, aunque estés a cientos de kilómetros.
Cámara para vigilar una segunda residencia o casa del pueblo vacía desde el móvil
Una cámara WiFi te deja controlar la casa del pueblo desde tu ciudad.

Los retos de una casa vacía casi todo el año

Una segunda residencia no se enfrenta a los mismos problemas que tu vivienda habitual. El principal es evidente: nadie la vigila a diario. Cualquier cosa que pase (una entrada, una fuga de agua, un temporal) puede tardar semanas en descubrirse, y para entonces el daño ya está hecho. Estos son los retos más habituales:

La solución no es viajar cada fin de semana para revisar, sino tener una forma de mirar sin ir. Y ahí es donde una cámara conectada al móvil resuelve casi todo.

Vigilar la segunda vivienda desde el móvil

Una cámara WiFi de interior como la Lince 2K se conecta al router de la segunda residencia y, desde ese momento, la casa cabe en tu teléfono. Abres la app y ves el salón, el recibidor o la entrada en directo, con visión nocturna, desde tu ciudad o desde cualquier sitio con conexión. Ya no dependes de que alguien se pase por allí: miras cuando quieres.

Lo más útil para una casa que está sola es la detección de movimiento. La cámara vigila por ti y, en cuanto algo se mueve dentro, te manda un aviso al móvil. Así, si alguien entra en pleno invierno mientras tú estás a 300 kilómetros, te enteras en segundos y puedes reaccionar, en lugar de descubrirlo en la siguiente visita. El giro de 360° te deja barrer toda la estancia con una sola cámara, y la grabación en microSD guarda lo ocurrido con fecha y hora sin cuotas mensuales.

¿Y si la casa no tiene internet?

Es la duda más habitual con las casas del pueblo. La cámara necesita conexión, así que tienes dos opciones:

En ambos casos, tú ves la casa desde tu móvil con tus propios datos o tu WiFi, estés donde estés. No hace falta que estés cerca.

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Trucos para que no parezca vacía

La cámara te da los ojos, pero conviene sumarle un par de medidas para que la casa no cante que está sola:

Con esta combinación, una vivienda que antes estaba a ciegas meses enteros pasa a estar bajo control desde tu teléfono, sin depender de nadie.

Preguntas frecuentes

¿Necesito internet en la segunda residencia para poner una cámara?

Sí, la cámara se conecta por WiFi al router de la casa. Si la vivienda no tiene línea, una alternativa habitual es un router 4G con tarjeta de datos, que da conexión suficiente para la cámara.

¿Puedo ver la casa del pueblo desde mi ciudad?

Sí. Desde la app del móvil ves la vivienda en directo estés donde estés, con tus datos o tu WiFi. Además recibes un aviso si la cámara detecta movimiento dentro de la casa.

¿Qué pasa si se va la luz en la segunda vivienda?

Si se corta la luz o el WiFi, la cámara deja de emitir y normalmente lo notas porque aparece sin conexión en la app. Al volver la corriente, se reconecta sola. Conviene revisarla de vez en cuando desde el móvil.